Asiria Álvarez

Si me explotas prende la mecha

Habiendo sido más necesarias que nunca las limpiadoras, cajeras y cuidadoras en época de pandemia, ¿por qué siguen cobrando el sueldo mínimo?

Esta fotografía se la dedico especialmente mi madre y a todas las limpiadoras, kellys, amas de casa y cuidadoras que hoy en día siguen explotadas, precarizadas y sin posibilidad de mejorar su situación laboral.

Hablo de tu madre y de la mía, de las jóvenes en prácticas no remuneradas, de las ingenieras con un contrato de “auxiliar administrativa”, de la camarera a la que le exigen llevar escote, de la abuela que no pudo ni plantearse estudiar y de la que tuvo que dejar de estudiar y casarse por obligación. Hablo de la que no puede pagarse la universidad, de la que despidieron por embarazo, de la que no contratan por no tener el físico adecuado o no seguir las normas de género. Hablo de la que trabaja sin contrato, de la que estudia y trabaja a a la vez, de la migrante a la que no le reconocen el título universitario, de la ama de casa que no cobra y de la que no le salió del coño estudiar con 16 años y no por ello debe vivir explotada.
Hablo de las mujeres obreras, las eternas olvidadas.

Así que recuerda: si te explotan, prende la mecha.

Modelo: Begoña Ojeda

Fotografía
Si me explotas prende la mecha